August Ames seduce al limpiapiscinas

El marido de August Ames se fue a trabajar y dejó a su mujer trofeo en solitario en casa. Fue lo peor que hizo, puesto que cuando el limpiapiscinas apareció por allá para hacer su trabajo, la muy zorra le cautivó con ese cuerpazo que tiene. El muchacho poco pudo hacer por resistirse y al final, penetró su rico chochito sobre la hamaca, mientras que la muy loba gemía al aire libre sin cortarse un pelo y sin importarle que los vecinos se enteraran.