Diosa de las pajas exprimiendo la garcha de su hombre

No sabemos de qué manera os va a hacer a vosotros las pajas vuestra mujer, mas acá tenéis a una diosa de las pajas por derecho propio. La zorra no permite que veamos su cara alén de una pequeña parte de ella, mas a cambio nos prueba lo bien que sabe pajearle a su hombre. Sujeta su garcha con solidez y la sube y la baja a lo largo de un buen rato hasta el momento en que la descabeza completamente y siente de qué forma todo el semen saldrá explotando. En ese instante deja de desplazar y la leche va saliendo, probando el enorme control del rabo que tiene la loba.