Disfrutó del mulato y de su rabo

Aunque la chica es pequeñita y puede parecer frágil, en realidad es una zorra y no le tiene miedo a nada en la cama. Es más, ahora se ha empeñado en follarse a un mulato y hasta que no se ha llevado a uno a casa, no ha parado. Al fin lo ha conseguido y en el sofá de casa, se dispone a gozar de un rabo descomunal, que muchas compañeras de clase temerían probar pero que ella, disfruta con una sonrisa mientras lo monta.